Entradas

Quiero que me trates suavemente

Canciones tristes para sentirte mejor. Bueno, no. Canciones tristes para exprimir la nostalgia, porque cuando me voy, cuando me estoy yendo, me doy vuelta y lo miro, por última vez, no sé cuándo lo voy a ver, si en una semana, un mes o un año. Cuando me toca me pongo tenso, porque me acuerdo de su cuerpo, de su olor. Porque a pesar de no estar juntos, a pesar del tiempo...yo quiero que este bien, ¿cómo no voy a querer que este bien, si yo amo a ese cara? Cuando escucho su voz, cuando sonríe, me roza la piel, el alma. Y cuando me da un beso y se va, cuando se va, ay dios, cuando se va, yo lo guardo adentro y lo dejo en el fondo de mí, con todos los recuerdos, allá lejos y cuando menos me lo espere...va a salir a flote...porque no hay nada más lindo que alguien que te quiere y te da calor, al menos cuando el invierno adentro se hace tan fuerte.
Con un café en la mano y libros de derecho desparramados sobre la mesa, con una cabeza llena de sueños y fantasías, pienso en un escritor que me hizo volar y aterrizar, Fernando Molano Vargas, un colombiano que en solo dos libros me hizo sentir, entender y recordar, me hizo quererme más. Hace más de un año que lo leí por primera vez, y todavía, de vez en cuando, cuando me pierdo, abro uno de sus libros y me encuentro como nunca antes. Único. Cuando ignoraba el mundo y me sentía solo, cuando pensé que tenia que aceptar el mundo que me pintaban, es difícil despertarse, de a poco, ver colores y amor, es difícil. A miles de kilómetros me encontré, a miles de kilómetros somos los mismos. Somos distintos. Tan cerca y tan lejos, a destiempo. Me siento más humano, mis sueños valen. Los sueños de toda la comunidad alrededor del mundo valen. Y estoy seguro, de solo una cosa, quiero hacer valer todos esos sueños, quiero hacer valer ese aire que entra. El amor. Quiero recordar y grabar, el val...
Me desperté muy temprano, a ciegas llego a la ducha. Me preparo el desayuno, café y tostadas. El colectivo llega puntual, me sumerjo en el viento y la musica. La esquina, el barrio, soy un recuerdo andante, soy un hombre. Me cuesta caminar con estos zapatos de cuero. No me importan algunas cosas, otras las voy repasando mientras veo al chico de los ojos tiernos, a los alfajores de chocolate y dulce de leche. Sigo, sigo. Otra vez. Muero de sueño, voy a desear haber dormido estas horas en la mañana, pero ahora no puedo parar de pensar. Entré a su instagram, se me rompio el corazón. Lo dejé. Lo olvidé. Él va a saber que vi su historia, él va a saber todo y no me importa, porque hace tiempo que me hizo sentir un idiota. Planeo, planeo, voy a concretarlo. Sueño, vuelo. Qué hermoso es tocar la satisfacción con la yema de los dedos, me calienta. El señor ratón no vino a clases, me aburrí dos horas. Voy a visitar la tierra de mi abuela, voy a tratar sentirme (si es posible) conectado con ...